Torreón
medieval de finales del siglo XII. Construido casi con toda
seguridad tras la Reconquista, este magnífico torreón,
perteneciente al antiguo castillo, fue entregado por Jaime I a
los abades de Veruela en el siglo XIII.
Ermita
de Nuestra Señora de la Huerta. Siglo XIII. A las afueras
del pueblo, en la carretera a Cortes. Edificio sencillo, de nave
única, con bóveda de cañón apuntado.
Reformada en el XVI; se rehizo el presbiterio, cubriéndolo
con bóveda estrellada. Lo más destacable de esta
ermita son las pinturas murales al fresco encontradas en su interior,
de los siglos XIII-XIV. Parece que representan un Pantócrator
con un grupo de apóstoles a cada lado.
Iglesia
parroquial de nuestra señora de los Ángeles.
Compendio de estilos que arrancan desde el siglo XII, del cual
aún perdura su magnífico ábside semicircular
de estilo románico y el crismón de la fachada actual,
pasando por la ampliación gótico-mudéjar
del XII-XIV, que contempla la ampliación de los tramos
de su nave única a cinco, cubriéndose con bóveda
de crucería sencilla, la transformación barroca
del templo y la realización del Retablo Mayor de finales
del XVII, hasta la ampliación de naves, reconstrucción
de torre y apertura de nuevas puertas en la fachada principal,
ya en el XVIII.
Castillo
Templario. Siglo XII. Perteneció a la Orden
de los Templarios primero y a la de Malta después. De él
se conserva todavía alguno de sus lienzos, que aparecen
imponentes en lo alto del monte Silla.
Ermita de San Miguel. Siglo XIII, románico tardío.
Obra modesta, pero enclavada en un bellísimo paisaje, a
comienzos del barranco de Valdetreviño, esta ermita situada
a unos cuantos km del casco urbano, alberga en su interior un
retablo renacentista con pinturas sobre tablas, con repintes posteriores
que ensombrecen en parte su factura original.