Conocido
emplazamiento musulmán, comienza la verdadera historia
de Ambel en 1308, fecha en la que se constituye en encomienda
de la Orden de San Juan de Jerusalén, aunque los
primeros asentamientos humanos conocidos se remonten a época
celtíbera (yacimiento
de Pero Caro Bajo).
De esta época sanjuanista destaca la iglesia
de San Miguel Arcángel (siglo XIV), anexa al palacio
acastillado, conocido como de Monserrate, por ser este
el 
encomendador
que lo mandó levantar en el siglo XVI (aunque hay ampliaciones
de siglos posteriores). La iglesia, bella muestra de mudéjar
aragonés, cuenta en su interior con varios retablos
del XVI de gran calidad pictórica entre los que destaca
sobremanera el de Santa Lucía, tablas del siglo
XV, de influencia italogermánica. Sin embargo lo más
curioso sea, probablemente, la capilla de las Santas Reliquias,
fruto de empeño de los muchos comendadores de la villa,
y construida a expensas de fray Pedro Monserrate, de cuyo hermano,
muerto en las Cruzadas, se encuentra depositada la cabeza.
La
iglesia parroquial advocada a Nuestra
Señora del Rosario, de fábrica barroca (XVIII),
edificada sobre un edificio anterior, del que de conserva la torre
mudéjar, contiene en su interior un bello retablo churrigueresco,
que curiosamente, encuadra en su interior otro más pequeño.
Son varios los edificios nobles que se conservan todavía.
De entre ellos sobresale el de José María Dusmet,
ya que alberga en su interior numerosos muebles, retratos y tapices
de gran valor histórico-artístico.
Actualmente Ambel, que dista unos 70 km de la capital aragonesa,
cuanta con una economía basada principalmente en la
vid y el olivo, así como en la ganadería
porcina, ovina y bovina (unas siete granjas). Cuenta con una población
de 350 habitantes (año 2001), que celebran sus fiestas
patronales el 29 de septiembre (San Miguel) y el 29 de agosto
(Santas Reliquias), en las que tiene lugar uno de los dances más
antiguos de Aragón, en los que participa el Cipotegato,
y donde a buen seguro se disfrutará de famoso licor
de mora y de las gustosas pastas blancas.