Dividido
por la carretera Soria-Burgos que atraviesa la localidad, la antigua
villa de "Bulbón", conserva todavía los
restos de su antiguo castillo
que Jaime I entregara a los monjes de Veruela a mediados del siglo
XIII.
Podemos visitar en Bulbuente la iglesia
parroquial de Santa María, del siglo XV-XVII, en
la cual se conservan algunas tablas que bien pudieran ser de Juan
de Leví o de su taller, así como la ermita
de San Bartolomé, del siglo XVII o XVIII, a pesar de que
su estado es casi ruinoso.

La huella de un pasado renacentista esplendoroso se puede encontrar
en el que es hoy Ayuntamiento,
que aunque muy reformado por su reciente restauración,
conserva la tipología de palacio aragonés del XVI,
como también las casa-palacio
de las calles adyacentes a éste, en las que aún
podemos ver las clásicas galerías de arquillos.
Conservan
los bulbuentinos (266 habitantes en 2001) los famosos dances
del "paloteao" y del "trenzado de cintas"
que bailan los jóvenes del pueblo en la plaza de la iglesia
para San Bartolomé (24 de agosto), patrón de la
villa. Ese mismo día se cantan unas coplillas por todas
las calles del pueblo a las seis de la mañana y se saca
al santo en procesión, cuya peana va "decorada"
con cuatro roscones en cada palo y uno de 12 kilos a sus pies
que posteriormente es sorteado por los cofrades a finalizar el
dance.
Celebran además, el Sagrado Corazón (la semana siguiente
al Corpus), hogueras para San Antón (17 de enero) y San
Sebastián (21 de enero) y una semana cultural en abril,
en la que la Asociación de Amas de Casa "el Moncayo"
colabora intensamente.
La economía de Bulbuente se asienta por una lado en la
agricultura (vid, olivo, almendro y cereal) y ganadería
(vacuno, lanar y una granja de avestruces) y por otro en la
industria (planta hormigonera, almazara de aceite y embotelladora
de vinos).