"Tierra
Fresca" podría ser, probablemente, el origen celtíbero
del topónimo de Fréscano, aunque su poblamiento
humano, según reflejan los restos arqueológicos
encontrados se remontan al periodo Eneolítico.
Tres
son los yacimientos, del Bronce Final y la I Edad del Hierro,
todos ellos declarados Bien de Interés Cultural, descubiertos
hasta el momento (año 2001) en el término de Fréscano.
"La Cruz",
a 2 km. al noroeste de la villa, donde se han encontrado cerámicas,
así como restos de construcciones rectangulares adosadas
a una muralla. "el Morredón"
a un km. del anterior y "Burrén
y Burrena", gran cabezo de dos cumbres, en dirección
a Agón, en los que se han encontrado restos similares al
primero.
Ya
en la Edad Media, Fréscano fue ocupado por el rey
de Navarra, hasta su reconquista por los aragoneses en 1137. Desde
ese momento va a ser donado o cambiado por muchos señores,
hasta que en 1554, los Luna, duques de Villahermosa, recobran
de nuevo el señorío de Fréscano hasta el
siglo XIX.
Vestigios de esos primeros momentos históricos son la ermita
de Nuestra Señora de la Huerta, en la
carretera
de Borja. Del siglo XII, con posterior ampliación del XIII,
y frescos románicos en su interior, fue patrona
de la villa hasta el siglo XVI, el que pasó a ser Nuestra
Señora del Pilar, cuya fiesta se celebra el 12 de octubre.
Y es a ella a quien está dedicada la iglesia
parroquial, del siglo XVII, asentada donde probablemente
durante la ocupación musulmana estuvo la mezquita árabe.
Anexo a ésta, encontramos el palacio
de los Villahermosa, quienes como hemos citado anteriormente,
fueron señores de Fréscano hasta el siglo XIX; en
cuyo lugar estuvo el antiguo castillo medieval.
Actualmente
Fréscano, con 250 habitantes (año 2001), cuenta
con una economía basada principalmente en la agricultura
(cereal y hortaliza), algo de ganadería (porcina,
ovina y bovina) y sector industria y servicios de pueblos
vecinos, en los que están ocupados muchos frescaneros.
No han perdido estos una de sus más arraigadas costumbres,
la de la madrugada del Domingo de Resurrección, en la que
los mozos del pueblo acostumbran a adornar puertas y ventanas
con ramas de laurel, preparando así el pueblo para
la procesión que traslada a la Virgen de la Huerta desde
su ermita hasta la iglesia del Pilar, donde permanece toda la
semana.
Vecino de Fréscano era el ingeniero Aureliano Armingol,
quien diseñó el primer proyecto de elevación
de aguas de España hacia el año 36, luego plasmado
en el Canal de Lodosa, que precisamente finaliza en esta
villa.