Asentado
al oeste del llano de Plasencia, en el barranco del Reguero, Fuendejalón
está ligado en su pasado a la orden de Jerusalén
y el Monasterio de Veruela.
Sus magníficos caldos son la base de la economía
de los fuendejaloneros, casi 900 en la actualidad (año
2001), aunque muchos de ellos trabajan además en los polígonos
industriales cercanos.
Sobresalen
dos edificios interesantes, la iglesia
advocada a San Juan Bautista, de estilo gótico (siglo
XV) y la ermita
de Nuestra Señora del Castillo, levantada sobre
las ruinas de antigua fortaleza, la cual alberga en su
interior una imagen sedente de Virgen con Niño,
datada en el siglo XIII, con baldaquino barroco.
Las fiestas patronales en honor a la Virgen del Castillo
se celebran el 24 de mayo, el 24 de junio las de San Juan y el
cuarto domingo de octubre se conmemora la "fiesta de los
mozos", en la que cinco de ellos llevan el estandarte
y la peana de la Virgen, en procesión.
Cuenta esta tierra con una gran tradición jotera
que ha dado grandes voces al panorama aragonés como Angel
"el Churro", Navascués o Domínguez, por
citar solo alguno de ellos. La tradición también
tiene su reflejo en los exquisitos dulces caseros que se
elaboran aquí: los "emborrachados" con anís,
las "cañas" rellenas de crema y los "huevos
tontos", que tienen forma de albóndiga.