El
primitivo hábitat de Tabuenca se alzaba sobre un pequeño
cerro conocido por los tabuenquinos como "del calvario",
cuyos restos arqueológicos
nos hablan de una posible fundación celtíbera
y posterior conquista romana.
Esta pequeña villa de 471 habitantes (año 2001),
que dista unos 70 Km. de Zaragoza, es reconquistada por Alfonso
I, el Batallador, hacia 1119, siendo repoblada íntegramente
por familias cristianas, a pesar de que hasta el siglo XIX no
recobran su libre jurisdicción al estar bajo la autoridad
de las Abadesas de Trasobares. Numerosas muestras de ese pasado
cristiano han quedado en la villa, pues no solo cuenta con la
Iglesia de San
Juan
Bautista (siglo XVI), con interior barroco y torre mudéjar,
sino además con otras cuatro ermitas, muestra de la fe
de sus pobladores: la ermita de Santa Bárbara (en
ruinas), la ermita de San Miguel, también conocida
como de la Virgen de Rodanas donde se va en romería el
tercer domingo de cuaresma, a comer su típico pastel
de un huevo duro, longaniza y lomo, la de Nuestra Señora
del Niño Perdido (levantada a expensas de Fray
Manuel Vela, misionero en Filipinas), y la del Calvario
(del XIX).
Destaca sobre manera por su belleza la Casa
Consistorial, del siglo XVI, recientemente restaurada,
cuya fachada responde a la tipología característica
de los palacios renacentistas aragoneses.
Celebran los tabuenquinos sus fiestas del 7 al 11 de Septiembre,
las de "Nuestra Señora del Niño Perdido",
de las que destaca la subasta pública de la peana
y estandartes de la Virgen, as í como la de San Sebastián,
patrón del pueblo, el 20 de Enero.
Como
interés natural, los Arcos de Valdearcos, un paisaje
modelado por la propia naturaleza, con formas caprichosas resulta
más que atractivo para hacer una excursión.
La
actividad diaria de Tabuenca es muy atractiva gracias al gran
número de asociaciones y colectivos que existen en el pueblo,
como la "Asociación Villardajos", que
se está encargando de recuperar la historia de la villa
a través de la tradición oral. Entre sus numerosas
actividades cabe destacar el mundial de bike-trial que
se celebra en Tabuenca desde 1998, así como el futuro museo
etnológico que ha recuperado numerosas piezas curiosas
que guardaban los más mayores.
Ha dado la villa numerosos hijos ilustres como M. Chueca,
vicario de los agustinos, F. Cuartero, magistral de Toledo y Obispo
de Segorbe, y J. Camón Aznar, catedrático en Madrid
y fundador del museo que lleva su nombre en Zaragoza.